Los créditos en muchas ocasiones son instrumentos financieros fundamentales para mejorar condiciones de vida y abrir nuevas oportunidades.
Sin embargo, también pueden ser la causa de una debacle personal y familiar. Más aún cuando empiezan a acumularse uno encima del otro, porque algo se salió de control.
“Si yo lo que hago es que tomo una deuda para intentar pagar otra, lo que estoy haciendo es pasarme el problema deuna bolsa a otra, pero el problema va a continuar”, señaló Fabián Aguilar, director comercial de Monifai.
En Costa Rica, de acuerdo con el último estudio realizado por la Oficina del Consumidor Financiero (OCF), denominado Endeudamiento en los Hogares Costarricenses (2021), 70% de la población tiene deudas. Y al menos el 20% de dicho porcentaje paga más por esas deudas que lo que recibe de ingresos.
Son aproximadamente esos 700.000 habitantes los que están más propensos a caer en las arenas movedizas de tomar un segundo (o tercer o cuarto) crédito para pagar una deuda previa.
Al respecto, Aguilar señala que sí hay salida, pero que deben seguirse varios pasos al pie de la letra.
“Primero hay que hacer un presupuesto y luego hacer un inventario de los montos adeudados. Una vez mapeados, hay una técnica que se conoce como bola de nieve, que se basa en ordenar las deudas de las tasas de interés más altas a las más bajas y de los montos menores a los mayores”, explicó el especialista.
“Imagínese que las deudas son un plan telefónico por 100.000 colones, un crédito personal por un millón y una tarjeta de crédito por cinco millones”, prosiguió Aguilar.
“Si para el plan puedo destinar 20.000 colones, tengo que asegurarme de pagar ese rubro primero, para luego tomar esos 20.000 y sumarlos a, por ejemplo, 30.000 que puedo destinar por el crédito personal. Y así sucesivamente (…). Psicológicamente voy a ir avanzando y voy a sentir que me liberé de una de las deudas”, dijo.
Aguilar aclaró que sí hay un escenario en el que una nueva deuda puede solventar un inconveniente, como la unificación o compra de deudas; no obstante, no debe ser una opción a tomar a la ligera.
“Hace sentido unificar deudas cuando pueden pasarse a una tasa de interés más cómoda y tal vez haya necesidad de flujo de efectivo. Caso contrario, es postergar un problema”, aseguró el director comercial de Monifai.
Asimismo, en sus respectivos sitios web, entidades financieras como el Banco Central de Costa Rica (BCCR) y la propia OCF, entre otras, dan más recomendaciones de importancia.
Entre ellas se ubica pagar las fechas de corte, hacer abonos al capital, controlar uso de tarjetas de crédito y evitar compras superfluas y por impulso, para así minimizar gastos y maximizar ingresos.